Hemos vivido (con horror) a través de las imágenes de los medios de prensa cómo el pasado viernes un terremoto de grado 9 asoló a nuestros hermanos japoneses. Sinceramente, es traumático el hecho de ver a la naturaleza en su máxima necesidad, pues sí, aunque sea paradójico la tierra necesita liberar toda esa energía en algún momento. No obstante, la mayor expresión se dió con el tsunami posterior. En realidad, quien se ha llevado más vidas en todo este desastre natural ha sido el devastador tsunami que no sólo dejó víctimas personales sino materiales, hasta incluso una (la planta nuclear) que podría afectar a todo el mundo.
Es por eso que en estos momentos debemos encontrarnos más unidos que nunca y acompañar de la manera que fuera posible al hermano pueblo japonés por los duros momentos por lo que están pasando.
Fuerza Japón!